22 septiembre 2007

Ruta de los Cátaros


Puente de tres días y ruta por el sur de Francia. La llamada ruta de los cátaros incluye unos cuantos castillos por la zona de Carcassonne.

El primer día estuvo lluvioso y no apetecía mucho subir castillos. Pero menos mal que hay un par de cuevas visitables al norte de Carcassonne: el Gouffre de Cabrespine y la cueva de Limousis.

El Gouffre de Cabrespine es un recorrido corto pero se ven muchas formaciones. Tiene una cavidad inmensa (el "gouffre" con más de 200 metros de caída hasta el río que ni siquiera se ve desde arriba) que se supone que es el atractivo principal de esta cueva pero la sala que está al lado es espectacular. Todo muy cuidado y además dejan hacer fotos y vídeos sin problemas. Eramos 4 personas en ese turno así que fue una visita tranquila y agradable.




Hay muchas formaciones como discos:




Muy cerca de allí está la cueva del Limousis. Es un recorrido más largo que Cabrespine. La cueva está bastante estropeada porque es un sitio accesible y además una de las salas se usó una vez al año como sala de bailes hasta 1953 porque tiene el suelo completamente llano... La sala visitable que más destaca es la penúltima en la que la pared está separada por un caudal de agua.




En la última sala visitable hay un bloque gigantesco de aragonita que cuelga del techo. Tiene unos 4 metros de altura y unos 10 de circunferencia. Por lo visto esta cueva tiene más salas pero de momento no están abiertas al público. Fuimos en el primer turno de la tarde y estaba lleno de gente. La guía iba a toda pastilla, recitaba su texto y palante y no había casi tiempo de nada. El bloque de aragonita apenas si dio tiempo a hacerle unas tristes fotos.


Esta cueva tiene la particularidad de tener una formación única en el mundo: la columna-barandilla


En estas dos cuevas que visitamos, al final hacen un espectáculo de "luces y colores" que dura unos pocos minutos. Psché, está bien... pero realmente tampoco aporta nada. En fin, para gustos... preferiría que dejaran las luces encendidas sin más para sacar fotos tranquilamente.

Al final de la tarde fuimos hasta el castillo de Lastours. O mejor dicho, a los castillos de Lastours, porque son cuatro: Cabaret, Tour Régine, Surdespine y Querthineux. Se encuentran en el pueblo del mismo nombre, al norte de Carcassonne. Están en lo alto de un cresta casi alineados y sin duda son una visita recomendada por la perspectiva que ofrecen. Los castillos en sí están totalmente en ruinas, aunque se puede subir a alguna torre. Nos pilló la lluvia estando ya arriba. Tuvimos la suerte que no había casi nadie, sólo nos cruzamos con alguna gente que bajaba, quizá por ser última hora. Empezamos a subir justo antes de que la oficina cerrase y descubrimos que la puerta por la que sale se queda abierta...








Y eso fue todo para el primer día.



El segundo día empezamos por el castillo de Villerouge-Termenès. Se trata de un castillo restaurado y rehabilitado. La visita incluye una vuelta por algunas salas y una subida por el torreón principal. La entrada incluye audioguías y durante la visita se va contando la historia de Guilhem Bélibaste, con paradas en varias salas para ver documentales de 5-10 minutos en televisores. Total, que es una visita un poco aburrida y el castillo en sí no es de los más espectaculares.





Después fuimos hasta el castillo de Arques aunque no entramos porque por lo visto no hay nada especialmente destacable dentro y después del tiempo que habíamos pasado viendo Villerouge teníamos ganas de llegar a los platos fuertes del día.


El castillo de Peyrepertuse es una visita imprescindible. Es espectacular. En realidad son dos fortalezas independientes (Peyrepertuse y Saint Jordy) situadas en la cima de una colina abrupta, aprovechando el espacio hasta el mismo borde. El audioguía está bastante bien y cuenta muchas cosas.





Es un sitio dónde se pueden pasar un par de horas fácil...



Restos de la iglesia, con un depósito de agua construido posteriormente en su interior:

La escalera de Saint-Louis para acceder al castillo de Saint Jordy, muy resbaladiza!




Más tarde, el Quéribus. Está en la cima de un peñasco y su silhueta resulta bastante imponente. Tiene tres recintos superpuestos y el torreón es especialmente original en el interior: una gran columna sostiene la boveda y la misma base de la columna aguantaba lo que era el suelo de esa sala (que ya no está) y lo separaba de la bodega. En esa misma sala está un inmenso ventanal. Una visita muy recomendable.






La parada siguiente iba a ser el castillo de Puilaurens. Pero llegamos cuando la taquilla acababa de cerrar así que no pudo ser. Nos quedamos con las ganas porque desde fuera es espectacular.


Las visitas a los castillos de esta zona se hacen individualmente y con auriculares que son optativos en casi todos los sitios, aunque suelen explicar bastante bien las cosas. Mejor dicho, el capitán Albán se suele explicar bastante bien :-) No cierran todos a la misma hora y eso puede complicar un poco las rutas. De todos modos cierran pronto, algunos a las 17h30 o 18h ya no se puede entrar.

Después fuimos a las gorges del Galamus, un desfiladero altísimo bordeado por una carretera excavada en la roca. Hay una pequeña ermita un poco por debajo del nivel de la carretera.








Y ya de noche nos acercamos a Carcassonne (patrimonio de la Humanidad desde 1997). La ciudadela es impactante con su anillo doble de murallas y rodeada de más de 50 torres y está muy bien iluminada. Sólo la fortaleza estaba a oscuras. En las calles había muy poca gente y se podía pasear tranquilamente, cosa imposible durante el día como vimos al día siguiente. Casi todos los bajos son restaurantes, tiendas de recuerdos y cosas así.



Catedral de Saint-Michel, dentro de la ciudadela:




Y eso fue todo para un día muy completo!


Para el último día volvimos a Carcassonne para visitar la fortaleza que está dentro de la ciudadela. El tema de las visitas guiadas en diferentes idiomas es un poco lioso porque los horarios no están establecidos de antemano y hay que esperar a que abran para saber qué horarios tienen en qué idioma. De todas formas siempre se puede visitar con audioguía, aunque por lo visto lo chulo es hacer la visita por lo alto de las murallas. La visita completa con audioguía es larga, hay que contar 2 horas y media por lo menos.




Catedral de Saint-Michel:



En una de las salas hay una maqueta de la ciudadela completa:








Carcassonne de día, un hormiguero de turistas. Definitivamente, es imprescindible verla de noche:


In cassoulet we trust, una cuestión de principios!


Nos despedimos de las torres narbonesas y de dame Carcass...


El canal del Midi (patrimonio de la Humanidad desde 1996) es una vía navegable que une el río Garona con el mar Mediterráneo que hoy en día se usa sobre todo para turismo.


Compuertas para salvar el desnivel:


Se pueden dar paseos en barco pero los horarios nos venían muy mal así que... vuelta para casa!

2 comentarios:

El Alba dijo...

Con un día más os habríais pateado todos los castillos cátaros que hay, jeje. Excursión intensa. Creo que aprovechásteis muy bien el tiempo y visteis lo más importante.
A mi me impresionó mucho las gorges del Galimus. Por ahí te has dejado un montículo con unas vistas increibles sobre la "campiña" francesa, Força Real.
Y tienes, para otra excursión, abadía de Sant Michel de Cuixa, Fort Liberia, Priorato de Serrabona y por supuesto, subir al Canigó (y la abadía de Sant Martí de Canigó, lugar de procedencia del fuego sagrado con el que se encienden las hogueras de Sant Joan en Catalonia). Apuntatelo porque esas abadías merecen la pena y además puedes hacer senderismo y subir montañitas (2784 m.)

Jose Antonio dijo...

Vayamos por parte, de momento solo he mirado con atención las fotos de las cuevas y la de los primeros castillos de Lastours. Realmente ya veo que la entrada de la ruta de los Cataros esta realmente currada. Madre mía cuantas cosas visteis en tan poco tiempo. Yo no vi ni la mitad de cosas, y me estuve mis buenos 3 o 4 días. Las fotos de las cuevas son espectaculares, especialmente alucinante la 2 foto de Limousis, la 2ª cueva que nos muestras. Menudos reflejos. De concurso ya te digo. Además te han salido con un color muy natural, no con el típico amarillo que salen este tipo de fotos. No se si es mérito de la iluminación de la propia cueva si tuvistes algo que ver tú. Me refiero al uso de Balance de blancos. Si no utilizas esa técnica aun te recomiendo que la estudies porque eso da muchas posibilidades. Esos primeros 4 castillos no parecen de lo más interesantes que visto, pero están muy bien, me gusta especialmente una que hay de una torre desde el interior de otra.

Luego sigo.

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